jueves, 29 de agosto de 2013

NOCTURNA AL POZO FIERRO - 17/18-08-13



SEGUNDA RUTA NOCTURNA DEL AÑO, EN ESTA OCASIÓN PARA ASCENDER AL POZO FIERRO, LA MAYOR COTA DE LA SIERRA DE LA CEPEDA CON ALGO MÁS DE 1530 METROS, PERO CON AMPLIAS PANORÁMICAS, AUNQUE FUESEN NOCTURNAS.
(Pinchar una foto para agrandar)

Palacio en San Feliz de las Lavanderas.
Mirador de la Cepeda.
El pueblo desde el mirador.

La luna de esa noche.
Cenando en el mirador.
Comienzo de la ruta a las 00:00 horas.
Camino que rodea el Tesón y asciende entre pinares hasta la Peña Foradada.



Por la cresta también sigue otro camino que rodea algunas cumbres de la sierra.



En las márgenes vimos varias formaciones rocosas de diversos tamaños.


Aunque la cámara no lo recoge, íbamos viendo también los parpadeos de las luces que señalizan los numerosos molinos eólicos de otras sierras cercanas.
Cumbre del Pozo Fierro, 1531 m, 
En la misma hay una gran caseta forestal al lado de la cual nos acomodamos un buen rato disfrutando de la vista al sur con la iluminación de localidades como Astorga, Hospital de Orbigo e incluso León muy lejano. 


La temperatura había bajado y hubo que abrigarse un poco. Estando allí se ocultó la luna.
De nuevo en marcha, y tras un pequeño despiste, cogimos el buen camino para seguir la dirección que traíamos, ahora en busca de un refugio al Oeste. 
Tras un buen rato descendiendo nos fue imposible dar con él, por lo que continuamos bajando hacia el Sur mientras se perfilaba la línea del alba. 


Poco a poco fue amaneciendo y vimos aparecer el primer rayo de sol tras el Tesón.  



Íbamos buscando un lugar donde poder acomodarnos un poco con los sacos y dormir al menos un rato. 

Dimos con él un trecho antes de llegar a Quintana del Castillo. En una explanada nos acomodamos y dormimos algo más de una hora. Luego desayunamos tranquilamente antes de ponernos de nuevo en marcha. 


Lo hicimos por caminos y senderos atajando hacia la carretera y sin llegar a dicho pueblo. En un prado verde, los primeros vieron correr un zorro. 






El calor ya sofocante y el asfalto cuesta arriba no eran buenos aliados, por lo que decidimos echar el alto a un coche que subía y que me acercó hasta San Feliz. Desde allí volví en busca de los compañeros evitándonos unos 6 kilómetros de subida por carretera. 

Esta mastina y el cachorro se nos acercaron mientras nos cambiábamos al lado de la carretera. 
Como ya habíamos comentado, nos acercamos hasta el embalse de Villameca en el que nos dimos un buen remojón.  








Tras este momento de relax, retomamos el viaje hacia La Garandilla dejando atrás una bonita panorámica de La Utrera en el valle de Omaña.  
Ya en La Garandilla nos metimos en la ribera del río Omaña al lado del cual comimos cómodamente.

Luego, y mientras alguno se echaba la siesta, otros nos recorrimos un bonito trazado al lado del río que sirve de unión entre rutas marcadas por "Cuatro Valles". 
Paramos un rato con una pareja bajo los puentes de la carretera que une La Garandilla con Riello de relativa nueva construcción.  


En dicho trazado pueden verse rincones de gran belleza en los que la roca se funde con la vegetación y el río. 




Ya en el último tramo del viaje de regreso paramos en Santa María de Ordás en el cual Álvaro no pudo por menos de encaramarse a la excavadora allí aparcada.  
Cerca del bar en el que paramos a tomar el último refrigerio se encuentra la iglesia  un monumento aun personaje ilustre de la zona. 
Desde allí ya nos encaminamos hacia la capital.

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