miércoles, 4 de noviembre de 2015

RUTA POR ORZONAGA - 02-11-15

   1ª TRAVESÍA “ORZONAGA – COLLADO LOBERA – VALLE DE LA MEDIANA - ORZONAGA”

02-11-15                          (Lunes)

(Javier Gallego)

         Aprovechando este traslado de festividad de Todos los Santos hemos hecho una nueva ruta de montaña, no la programada, que era el Faedo de Orzonaga, si no otra cercana e improvisada por el motivo que luego desvelaré y que adelanto me puso de muy “mala leche”.
Poco después de las 9:00 horas nos reuníamos en Guzmán los 7 participantes de esta salida: Toño, Gabriela, Cundi, Alex, Álvaro, Eva y yo. En los coches de Toño y el mío nos repartimos para encaminarnos hacia Orzonaga, 1035 m, pueblo cercano a La Estación de Matallana de Torío en el que paramos para que algunos comprasen pan. El cielo se mantuvo nublado durante todo el trayecto y así se mantenía en dicho pueblo al llegar a las 9:50 horas tras 35 kilómetros recorridos.
Aparcamos cerca de la imponente iglesia del pueblo y nos preparamos para la ruta en pocos minutos. Una vecina del pueblo ya nos anticipó que había un cacería por la zona del bosque, lo cual nos mosqueó desde ese momento. A las 10:50 horas comenzamos a caminar por las calles del pueblo con dirección al inicio del valle por el que subiríamos hasta el collado Gudina para luego regresar por el faedo. Pues bien, nada más salir del asfalto hacia el camino, una señal nos indicaba una “Batida de Jabalí”. Enseguida encontramos al primer cazador que nos recomendó no meternos por allí por el peligro que ello suponía. El cabreo que cogí entonces me hizo contestarle, aunque claro, contra las armas no es posible razonamiento y sí el sentido común.
Con un buen mosqueo encima por mi parte retrocedimos para meternos entonces por otro camino que se dirigía hacia el Noroeste por encima del pueblo con una amplia y bonita vista del mismo. Comenzamos a trazar una serie de “eses” entre un bello robledal mientras se abrían las vistas al valle. Según el mapa, estábamos subiendo por la loma de La Mata Los Valles, emplazada entre el valle de La Portilla, donde está el Faedo, y el de La Mediana, por el que regresaríamos.
No tardando me llegó el segundo enfado de la jornada. Como siempre que vamos más de tres o cuatro, siempre se divide el grupo, y no es eso lo que me molesta, si no que siendo una ruta desconocida, no nos vayamos reuniendo en los desvíos. Así ocurrió al llegar a uno de ellos en el que Eva, Cundi y yo, que habíamos quedado por detrás, no sabíamos que ramal había seguido el resto. Opté por seguir el de la derecha y dejar el del frente, por el que vimos subir un quad, para continuar subiendo entre arboleda por un lado y el valle por el otro. Desde allí ya veíamos la cumbre del cercano Correcillas medio cerrado por la niebla así como otras cumbres cercanas.
Íbamos encontrando numerosas setas, mucha de ellas en medio de este camino que se había metido a la ladera Sur del valle de La Mediana. Como no dábamos con el resto de compañeros, intuí que habían seguido de frente por el camino que iba por la parte alta de la loma. Entonces nos desviamos por un sendero entre maleza no muy cerrada subiendo hacia esa zona saliendo en pocos minutos a dicho camino. Poco más adelante estaba parados en un descampado en medio de la loma que caía a los dos valles. Estábamos allí a 1270 metros de altitud y eran las 11:20 horas. Desde ese punto vimos en el valle Sur, el del Faedo, varios cazadores apostados en los puestos de tiro y con chalecos muy visibles.           
El camino continuaba por la cimera del cerro cuya parte más alta, frente a nosotros, era la Peña Faedo con 1462 metros. En el GPS iba viendo los caminos que podíamos ir tomando para evitar meternos al valle del Sur teniendo en cuenta que estábamos improvisando por completo la ruta. Una de las opciones que habíamos comentado al principio era llegar al Faedo de Ciñera, pero teniendo en cuenta la distancia, unos 6 kilómetros en línea recta, y que ya comenzaba a llover a ratos, lo habíamos descartado.
Fuimos tomando los ramales de la derecha para rodear la Peña Faedo por el Norte mientras en esa misma dirección fue emergiendo detrás de la cresta de la otra parte del valle la cumbre del inconfundible Fontún y la del Machamedio. Además del Correcillas, veíamos también Valdorria, el Bodón o Peña Galicia hacia el Nordeste.
A las 12:15 horas alcanzamos el collado Lobera situado al Norte de la Peña Faedo y con 1405 metros de altitud. Llevábamos 4,800 kilómetros hasta ese punto. Hacia el valle del Norte bajaba la vaguada del arroyo Valdeloso que se une al arroyo de La Mediana en la parte baja. El camino seguía hacia el Noroeste por la ladera Sur de los Sierros de San Miguel y desde el que vimos, bajo nosotros, las grandes instalaciones de la mina La Tabliza, cerca de Llombera, tristemente conocida por el múltiple accidente mortal de hace un par de años. Al Oeste de la misma pudimos distinguir la cumbre del Cueto San Mateo.
Continuamos avanzando por la pista entre robles y optamos por desviarnos hacia la derecha para pasar a la parte contraria de la loma hacia el valle de La Mediana. Este punto fue el más alto de la ruta con 1464 metros de altitud. En una bifurcación de caminos tomamos el de la izquierda ya que el otro ramal volvía a enlazar con el que traíamos. Este camino lo encontramos bastante cerrado de maleza y en él vimos una señal en la que apenas pudimos leer “Peligro Zona de Grietas”. Detrás del collado cercano se encuentran las minas de cielo abierto de Gordón que también veíamos. En esos momentos escuchamos un tiro de escopeta que nos pareció venir de ese mismo valle.
El camino se fue estrechando hasta convertirse en un sendero cerrado por las escobas y zarzas que tuvimos que sortear. En varios lugares seguíamos viendo los destrozos de los jabalís en el terreno. Nos fuimos metiendo en una vaguada por la que bajaba un pequeño arroyo hasta que volvimos a enlazar con el ancho camino en el que la maleza seguía cubriéndolo en mayor parte. Volvía a llover en esos momentos.
Por éste bajamos unos cuantos metros para salir luego a otro mas limpio por el que cambiamos de dirección trazando algunos zigzag hacia el fondo del valle de La Mediana. Toño y Álvaro se habían adelantado y aposentado a comer en un pequeño descampado. El problema es que no había lugares para sentarse todos bien. Mi idea era hacerlo en la mina San José más adelante. Retomamos entonces todos la marcha por el camino cerca del cual encontramos algunas explotaciones apícolas con varias colmenas en ellas. Las laderas del valle estaban cubiertas por robles de colorido ocre que contrastaba con el verde de las escobas dándole un aspecto otoñal increíble.
Pasamos al lado de un pequeño rebaño de vacas antes de que el camino diese un giro de 180 grados tomando definitivamente la dirección del pueblo, distante desde allí 4,000 kilómetros. En este brusco giro pasamos el estrecho arroyo de La Mediana canalizado bajo el firme. El roble fue invadiendo esta ladera Norte del valle por la que transcurría el camino en la que además crecían algunas especies más que no reconozco. El contraste de colores y tonos de todos ellos era algo indescriptible que solo las fotos pueden reflejar fielmente. En la margen del camino había una pequeña pero bonita fuente de piedra y poco después llegamos a un refugio similar a muchos otros que encontramos en la montaña. Paredes de piedra y techo de teja con una chimenea dentro. Aunque se le veía bastante nuevo, su interior no estaba muy limpio que digamos. Por la zona de la chimenea se veía como había bajado el agua de una gotera en el techo, que era de madera y estaba medio podrido en esa parte.
Pasamos al lado de otra pequeña edificación y a las 14:30 horas llegamos a la Mina San  José, de la cual solo se veían los restos del lavadero y una caseta eléctrica entre el bosque. Unos metros antes había una casa en la que estaba un grupo de cazadores preparando la comida y una explotación ganadera. Había algunos coches y fueron llegando bastantes más mientras comíamos a su vera. Nos invitaron a entrar a calentarnos un poco y algunos lo hicieron. Estando allí comenzó a llover con ganas de nuevo y el alerón de la casa nos sirvió también de refugio. Se había levantado viento además y había refrescado bastante. Por allí había un mastín que se nos acercaba y con el que había que tener cuidado de que no nos llevase el bocata, que a mí casi me lo hace. Esta mina se encuentra a 1100 metros de altura y llevábamos 11,500 kilómetros hechos. Al pueblo nos restaban otros dos.
Estuvimos media hora allí antes de retomar la marcha, ahora ya por asfalto. En este tramo seguimos disfrutando del paisaje otoñal del valle que se iba cerrando en esa parte baja. Ya cerca de Orzonaga pasamos al lado de otra explotación ganadera con ovejas dentro. En el exterior había una excavadora y un viejo tractor así como un par de viejos kioscos de helados. Escasos metros nos restaban hasta el pueblo en el que entramos a las 15:20 horas. Por sus calles y a la vera del arroyo de La Mediana, al que allí ya se ha unido el de La Portilla, llegamos a los coches. Habíamos recorrido 13,600 kilómetros con un desnivel acumulado de 510 metros.
Nos cambiamos tranquilamente y a las 15:45 horas emprendimos el regreso. En La Estación de Matallana entramos a tomar un café en un bar del que tuvimos que salir ya que cerraban en esos momentos. Decidimos entonces ir hasta Naredo de Fenar, a poco más de dos kilómetros, al bar de la cuñada de Toño, en el que sí nos lo pudimos tomar cómodamente y descansar un rato. A las 16:40 horas salimos para hacer el último tramo a León mientras llovía con ganas. A las 17:20 horas llegamos a la capital y en Guzmán quedaron los compañeros que venían conmigo. Minutos después llegaba yo a Armunia.
Repito, no voy a expresar lo que pienso sobre la caza y las cacerías y me quedaré con el disfrute de la ruta hecha y de sus colores otoñales que fueron espectaculares, solo empañados por lo gris del día y la lluvia.  

MAPA ESQUEMA


ENLACE RUTA GPS:

 LEÓN
 ORZONAGA





 MATA LOS VALLES




VALLE DE PORTILLA Y FAEDO 
 PANORÁMICAS
 BAJO LA PEÑA FAEDO
 VALLE DE LA MEDIANA
 MINA LA TABLIZA HACIA LLOMBRERA
 VALLE DE LA MEDIANA

 LA LLUVIA Y EL VIENTO HACEN ESTRAGOS

 ROBLEDALES

 COLMENARES EN LA RUTA
 CONTRATES DE COLORES EN EL VALLE

 FUENTE
REFUGIO

 CASA DE CAZADORES CERCA DE LA MINA SAN JOSÉ



 LAVADEROS DE LA ANTIGUA MINA
 POR EL ASFALTO HACIA ORZONAGA
 RELIQUIA AGRICOLA Y GANADERA

 OTRO MÁS MODERNO EN EL PUEBLO


 NAREDO DE FENAR
 LEÓN





domingo, 25 de octubre de 2015

PEÑAS PINTAS - NOCTURNA SALAMÓN LAS SALAS - 18-10-15




2ª ASCENSIÓN A “PEÑAS PINTAS” (Las Salas). XXIX TRAVESÍA NOCTURNA.

1ª TRAVESÍA “BOSQUE DE SALAMÓN - SALAMÓN – COLLADO EL PANDO - LAS SALAS"

18-10-15 (Domingo)

(Javi Gallego)

Larga jornada la que tuvimos hoy en la montaña en la que buena parte de la ruta la hemos hecho de noche, de ahí que haya decidido considerarla como Travesía Nocturna. A la amplia ruta en sí hay que añadirle unas complicaciones en la bajada que nos retrasaron aún más la marcha que a continuación resumo.
Sobre las 8:15 horas recogía a Mª Jesús para dirigirnos a Villaobispo a por Álvaro. Poco después de las 8:30 horas emprendíamos los tres el viaje por la carretera de Santander hacia Barrio de Nuestra Señora y de ahí a Boñar. En este trayecto disfrutamos de un bonito amanecer anaranjado producido por las nubes que cubrían el cielo en su mayor parte. Desde Boñar cruzamos por el valle de Sabero a la carretera de Riaño y una hora después de salir aparcábamos en Las Salas, 1030 m. Desde allí no pueden verse Las Pintas al Norte, aunque sí desde unos kilómetros antes.
En este pueblo encontramos los bares cerrados y sin más nos cambiamos. Ellos dos se acercaron a por agua a una fuente antes de comenzar a caminar a las 10:00 horas. Salimos por un camino paralelo a la carretera con dirección Noroeste mientras se abrían algunos claros en el cielo. Dicho camino ascendía perpendicularmente por la ladera metiéndose enseguida en un bonito robledal tapizado de helechos ya secos.
Poco a poco fuimos abandonando el valle principal, y girando a Norte apareció de nuevo el macizo de Las Pintas con sus tres cumbres principales, Oeste, Central y Este. Cruzamos un paso canadiense para el ganado ya situados paralelos a un arroyo que corría unos metros por debajo del camino. La lluvia del día antes lo había embarrado en varios tramos y en él vimos algunas setas en medio de boñigas de ganado. En el bosque fuimos encontrando bonitos ejemplares de robles y hayas con las hojas ya muy otoñales. También vimos matas de brunos aún verdes que nos dejaron la boca muy áspera al probarlos.
Sin abandonar el camino llegamos a un pequeño refugio de piedra con chimenea, bancos y una mesa por debajo del cual vimos una fuente con pilón. Eran las 10:45 horas y estábamos a 1220 metros de altitud. Nos detuvimos unos minutos antes de retomar la marcha por el medio del precioso bosque. Decidimos dejar el camino y meternos por este lugar para disfrutar del mismo en esta época otoñal con su impresionante contraste de colores. Siguiendo lo que parecía un sendero fuimos ganando altura cómodamente encontrándonos además con grandes piedras cubiertas de un musgo de gran verdor que destacaba contra el ocre del suelo cubierto de hojarasca. Solo le faltaba a esta postal la luz del sol que lo destacase aún más.
Salimos del bosque y enlazamos de nuevo con el ancho camino que nos pasó al lado de otro bebedero y a las 11:20 horas llegamos al collado emplazado a 1346 metros y que da vistas al pantano de Riaño. Pudimos ver dicho embalse y al fondo la pirámide del Espigüete entre otras cumbres. Allí terminaba el camino para continuar ahora por una vereda en dirección contraria señalada por marcas amarillas en la roca en la que ya nos íbamos metiendo. Por ella seguimos ganando altura hasta llegar de pronto a una bocamina con una cerca de piedras delante para evitar el paso del ganado. La saltamos y entramos en ella unos metros viendo que continuaba hacia adentro con la altura de una persona. Aunque no soy amigo de meterme en cuevas que no conozco ni sé como están, esta se la veía firme y sin recovecos raros. Sacamos los frontales cuando una curva nos privó de la luz de la entrada y continuamos la exploración encontrando un murciélago en una de las paredes. Más adelante se bifurcaba y se iba estrechando el túnel. Algunos de los laterales estaban medio obstruidos y ascendían hacia la parte alta y el suelo estaba algo embarrado. En una de las paredes vimos escritos lo que parecían nombres, que ahora viendo las fotos más detalladamente sí lo confirmo. Nos sacamos unas fotos allí dentro y retrocedimos hacia la salida. Tengo que reconocer que no me encontraba a gusto allí dentro. Siguiendo el sendero dimos con varias simas cercanas que supusimos comunicaban con la mina. La mayoría estaban medio cegadas por roca y maleza. Esta antigua explotación se encuentra a unos 1400 metros de altitud.
Más arriba salimos a una especie de altiplano que se extiende por toda la base de este macizo de Las Pintas conocido como Las Traviesas. En él hay otro refugio de piedra adosado a unas rocas. Desde esta franja se pueden tomar dos caminos diferentes hacia la parte alta dependiendo a qué cumbre quiera subirse primero, la Este o la Oeste, que es la más alta. Nosotros habíamos decidido ir primero a la Este, que es la intermedia, siendo la Central la más baja. El track del GPS nos marcaba las dos opciones, pero nos desviamos un poco del mismo para cercarnos antes hasta este refugio más antiguo que el anterior en el que encontramos un banco y una chimenea cuya salida era un tubo de aluminio incrustado en el techo y sin conexión con la fogón en sí. Por la parte de atrás se podía subir al tejado y mirar por ese tubo, lo cual fue pretexto para sacarnos unas fotos asomados al mismo.
Retrocedimos un poco para coger la buena subida pero ya ganando altura a la vez. Poco después nos situamos al comienzo de la canal que nos iba a llevar a la cresta. Eran las 12:50 horas y estábamos a 1506 metros de altitud. La pendiente se pronunció desde ese punto en adelante siguiendo en todo momento el track del GPS y los hitos de piedra que marcaban el sendero. Viendo ahora las fotos de la primera vez que la subí hace 13 años compruebo que seguimos la misma canal y luego el mismo tramo de bajada. Un año antes lo habíamos intentado y la roca helada nos lo había impedido.
Echando la vista atrás se veían numerosas cumbres del valle del Esla que luego enumeraré así como parte de la ruta que llevábamos y el primer refugio por el que pasamos. Llegamos a un punto donde tuvimos que echar las manos para trepar unos pocos metros sin mayor dificultad. Poco después vimos volar algunas rapaces no muy lejos de nosotros. Yo iba calculando lo que tardábamos en subir 100 metros de desnivel y nos resultaba una media de 20 minutos, bien es cierto que íbamos parando de vez en cuando. En una de esas paradas comimos un pequeño tentempié.
El paisaje era cada vez más amplio y ya veíamos parte de la presa del pantano así como gran parte del valle del Esla con algunos de los pueblos por los que habíamos pasado al ir. Las nieblas seguían jugando en la parte alta que poco a poco nosotros íbamos alcanzando. Mª Jesús encontró una roca con la forma de España muy bien perfilada y decidió llevársela, pero en la mano por que no le entraba en la mochila. El resto de la ruta la hizo así.
La roca se fue adueñando totalmente del terreno según subíamos y así pasamos una especie de hoya justo antes de alcanzar la cresta a las 14:23 horas. Estábamos a 1903 metros de altitud entre la Pinta Central y la del Este. La niebla ya nos cubría casi por completo y refrescó bastante, por lo que hubo que abrigarse. Para pasar a la cumbre Este había que bajar a un collado de 1889 metros para luego emprender una subida por una loma medio rocosa de pendiente más moderada que la canal. Subiendo la misma me comenzaron a dar calambres en las piernas y estuve a punto de desistir para poder llegar mejor a la principal. A Álvaro le pasó algo parecido.
Poco a poco fuimos subiendo los 100 metros escasos a dicha cima de 1975 metros a la que llegamos a las 14:45 horas. Desde ella pudimos ver entre los jirones de niebla el pantano de Riaño y la presa bajo nosotros así como el pueblo de Horcadas y Boca de Huérgano. La niebla que se cerraba más hacia el Norte impedía ver incluso Riaño. Entre un hito de piedras donde encontramos infinidad de mariquitas aletargadas dejamos nuestra tarjeta y sacamos unas fotos en esta cima. Álvaro llevaba unos turroncitos que comimos allí. Se acerca la Navidad.....
Poco más de media hora estuvimos aquí antes de emprender el descenso a la collada para seguir el largo cresteo a las siguientes cumbres. La mayor del Oeste estaba a casi 900 metros de distancia en línea recta. Tras pasar por el collado comenzamos a ascender la siguiente loma mucho más pedregosa que la anterior. Entre la Este y la Oeste hay varias cumbres más pequeñas, entre ellas la Central con 1956 metros por la que pasamos sin encontrar hito alguno en ella. Ya camino de la principal disfrutamos de la vista de un numeroso grupo de rebecos pasando por debajo de nosotros y luego uno solitario relativamente cerca que nos observaba fijamente ya por detrás.
Con la última cumbre a la vista nos sacamos una foto con ella de fondo antes de emprender el paso a la misma. La niebla se había abierto bastante dejando ver un amplio paisaje. Entre los jirones vimos ahora Riaño. Por ambos laterales veíamos varias canales que se precipitaban hacia la parte baja, las del Norte más verticales y con paredes a corte en muchos casos. Por el Sur pasamos un collado al que hubiésemos subido de haber ido a la cumbre principal primero.
Eran ya las 16:25 horas cuando alcanzamos la cima principal de Las Pintas con sus 1988 metros de altitud. El GPS nos daba 6,500 Km recorridos. En ella había un punto geodésico y una pequeña cruz algo más separada. No vimos buzón ninguno. Poco después encontramos en un recoveco una pequeña caja de cristal con una virgen dentro, La Virgen del Roblo, según recaba una placa adjunta, y la imagen de Santiago Apóstol. Ahora viendo las fotos de antaño compruebo que también estaba entonces.
Sin más nos pusimos a comer mientras disfrutábamos del paisaje que ahora podíamos ver casi en redondo, salvo al Norte que la niebla seguía cerrada. Podíamos contemplar numerosas cumbres como El Bodón de Lugueros o Valdorria en el Curueño, Peña Utrera en Sabero, Peña Corada, Moro, Rionda, Loto o Cerroso en el Esla entre otras muchas. Justo al Sur se alejaba dicho valle con pueblos como Las Salas, Crémenes, Villayandre o Valdoré. Otros pueblos que vimos desde allí fueron: Valbuena del Roblo, Pallide cerca del pantano del Porma y Salamón bajo nosotros en el valle de Lois. En la lejanía se veía la columna de vapor de la central térmica de La Robla. Cerca de la cruz montamos un monolito de piedras para dejar el bote con la tarjeta nuestra y nos sacamos varias fotos en la cima antes de emprender el descenso a las 17:45 horas.
Aunque la bajada “buena” era por la collada anterior, decidimos seguir el track del GPS y echarnos directamente al Sur. La pendiente era considerable, pero se bajaba bien......de momento. No tardamos en encontrarnos con las primeras dificultades en losas de roca muy verticales y sin casi amarres. La suerte era que estaban secas y las botas se adherían bien, porque mojadas hubiese sido mucho peor. Pasamos destrepes más o menos complicados donde, como digo, la verticalidad era extrema. Algunas ramas de matorrales secas pero bien sujetas nos ayudaron en más de una ocasión. Ahora viendo fotos de la primera vez ascendida compruebo que también bajamos este tramo.
Por fin llegamos a la zona menos pendiente donde cogimos un sendero dirección Este para enlazar con el que bajaba de la collada. En un tramo rocoso vimos un curiosos efecto de la piedra formando unas bandas de diferente estructura arrugada. Parecía un sanwich de dos “panes” rugosos con el “relleno” liso. Una foto lo describiría mejor.
Por el sendero cambiamos totalmente de dirección hacia el Oeste para incluso ascender suavemente hacia el paso del valle de Salamón. El sol del atardecer salió entre las nubes creando bonitos efectos con la neblina que aún quedaba. Casi eran las 19:00 horas cuando llegamos a dicho paso situado a 1850 metros con otra vista espectacular que antes la niebla nos había impedido. Hacia el Noroeste emergían numerosas cumbres como El Corral de los Diablos, Peña Terrionda, Sextilón, Los Mampodres con una boina de niebla o Los Llerenes “a tiro de piedra”, entre otros.
La canal que baja a este valle tiene una pendiente considerable y desde arriba impresiona y nos hizo dudar de su viabilidad para bajarla. El track sí lo marcaba por allí, aunque no puede uno fiarse fielmente de los mismos ya que no se sabe la “osadía” del que lo ha hecho. Mª Jesús optaba por seguir hacia otra vaguada más al Oeste, pero nos podíamos perder la mayoría del bosque que queríamos hacer de bajada a Salamón. Ella había subido ésta en otra ocasión y le pareció muy pendiente.
Nos decidimos a echarnos por allí con la precaución de no patinar con la roca y la hierba que la cubría. Yo no había terminado de decir que no había problema cuando caí de culo al suelo. Fuimos perdiendo altura más o menos cómodamente y zigzagueando de lado a lado buscando el mejor sendero para no patinar dejando atrás un gran boquete en una de las rocas laterales de la estrecha garganta.
Poco a poco fue oscureciendo y queríamos llegar al camino que se veía abajo antes de anochecer. Comenzamos a ver Salamón y Valvuena del Roblo hacia el Oeste con las luces ya encendidas. Tras haber pasado lo más pendiente llegamos a un punto donde se podía seguir hacia la parte baja o ir casi horizontalmente a la collada de Llerenes al Este. De haber sido más pronto sí hubiésemos ido, pero ahora no merecía la pena. La ruta de GPS se bifurcaba en dos, y mientras una llegaba a un camino ancho del fondo del valle, otra se metía desde allí hacia el bosque. Optamos por esta última, y cuando ya apenas había luz diurna, entramos en este bonito hayedo.
Ahora sí nos fuimos guiando totalmente del track para evitar despistes, aunque realmente no había mucha pérdida sí íbamos siempre hacia abajo. Además, a la derecha, después del arroyo, estaba el ancho camino. Con el flash pude sacar unas bonitas fotos de los árboles o troncos y rocas tapizados de verde musgo. Realmente se trataba de otra aventura nocturna, y así lo he reflejado en el título de este resumen.
Al final la oscuridad fue tal que tuvimos que sacar los frontales para evitar tropiezos con las ramas y piedras de un sendero que íbamos siguiendo más o menos fielmente. También vimos numerosas setas entre el manto de hojas del suelo así como algunas pequeñas arañas cuyos ojos se reflejaban con la luz. A las 20:50 horas enlazamos con el ancho camino por el que nos restaba algo más de un kilómetro hasta Salamón. Por el bosque habíamos bajado más o menos lo mismo.
En este camino cruzamos algunas cancillas de madera para el ganado y ya el último tramo lo encontramos embarrado. Desde hacía rato íbamos escuchando los ladridos de varios perros en el pueblo. A las 21:10 horas, tras 11 kilómetros recorridos, entramos en Salamón, 1075 m. Tras dejar el desvío hacia Las Salas, nos encaminamos por sus calles desiertas hacia la iglesia cerca de la cual había una bonita fuente en la que nos detuvimos a merendar un poco. Por allí mismo pasaba el arroyo que bajaba del valle y que han canalizado.
Algo más de media hora después retomamos la marcha retrocediendo hasta el comienzo del camino a Las Salas. Una señal de madera nos daba los siguientes datos: “GR 1 – Las Salas –  4 Km – 1 h 20 m”. El tramo forma parte del “GR 1 Sendero Histórico Ampurias – Finisterre” y que en más ocasiones lo hemos seguido en diferentes trechos y lugares de la provincia. El comienzo estaba cementado y tenía fuerte pendiente, por lo que lo tomamos con calma. Dejamos atrás un depósito de agua de hormigón y echando la vista atrás tuvimos una vista nocturna de Salamón. El camino dio algunos bruscos giros al comienzo para luego ya “enderezarse” rumbo a la collada del Pando. También transcurría entre un bonito hayedo entre el cual había una manada de caballos que se nos acercaron al pasar cerca de ellos.
A las 22:30 horas llegamos al collado del Pando, punto más alto de este tramo con 1295 metros de altitud. Al Noroeste seguía la cresta en la que, tras Peña Llueza, estaría el collado superior de la canal que habíamos bajado y tras él la Pinta Oeste. Al Suroeste subía la loma de Las Rebequeras.
Comenzamos el descenso cuando comenzaban a caer unas ligeras pintas de lluvia. Nos restaba la mitad del camino hasta Las Salas desde allí, 2 Km. El bonito bosque seguía envolviendo el ancho camino y vimos algunos rincones de foto. Con la cámara sí pude sacar algunas guapas del mismo. Así llegamos a un chozo circular de pastores similar a una pequeña palloza rodeado de una empalizada para evitar la entrada de animales. Estaba en muy buen estado, tanto el exterior como el interior. El techo era de troncos de madera cubierto por ramaje bien ensamblado.
Seguimos el descenso y nos sacamos fotos en algunos árboles de troncos retorcidos cerca de la pista. Poco a poco la lluvia se fue acentuando y ya con el pueblo a la vista comenzó a caer con consistencia. A las 23:20 horas entrábamos en Las Salas donde nos detuvimos a conversar con un vecino unos minutos. En un tractor y una excavadora le saqué sendas fotos a Álvaro para añadirlas a la larga lista que tiene. Es ya una tradición.
Mientras ellos quedaban en el pórtico de la iglesia, yo me acerqué a por la furgoneta unos metros más adelante terminando la ruta a las 23:30 horas. El GPS me daba estos datos: 15,400 Km recorridos y 1360 metros de desnivel acumulado.
En el pórtico nos cambiamos mientras arreciaba la lluvia. Luego nos aproximamos hasta el bar cercano a tomar un refrigerio y con un joven del pueblo y la dueña estuvimos un rato de charla. Eran las 0:40 horas cuando emprendimos el regreso a León con la lluvia acompañando casi hasta la ciudad. En Villaobispo quedó Álvaro y poco después dejé a Mª Jesús en casa antes de llegar yo a la mía a las 2:00 horas.           
Sin duda otra ruta destacable dentro del largo listado de las que llevo. La “aventura” nocturna le dio un toque diferente a lo habitual, y siempre que no hay otras complicaciones, es otra experiencia positiva a añadir.  

MAPA ESQUEMA
ENLACE RUTA GPS:

 AMANECER EN VILLAOBISPO
LAS PINTAS DESDE LA CARRETERA
LAS SALAS
COMIENZO DE LA RUTA

EN EL BOSQUE OTOÑAL





REFUGIO DE ABAJO








ANTIGUA MINA









SIMA DE LA MINA
REFUGIO ALTO
TREPANDO POR LA CANAL





EL VALLE ENTRE NIEBLAS
"ESPAÑA"


CUMBRE ESTE DE LAS PINTAS
PANTANO DE RIAÑO

COLLADO
CUMBRE ESTE
REBECOS
LAS PINTAS OESTE AL FONDO
REBECO

SALAMÓN
CUMBRE PRINCIPAL
LA VIRGEN DEL ROBLO Y SANTIAGO
ARROZ CON LECHE. UHMMMMMM
PANORÁMICA DESDE LA CUMBRE
VALLE DEL ESLA DEBAJO

DESTREPE



CURIOSOS ESTRATOS ROCOSOS
BELLO CONTRALUZ
VISTA AL NOROESTE CON LOS LLERENES EN PRIMER PLANO
CANAL DE BAJADA

VALBUENA DEL ROBLO Y SALAMÓN DE NOCHE
EL BOSQUE DE SALAMÓN DE NOCHE





SETAS OTOÑALES





SALAMÓN


ENTRE SALAMÓN Y LAS SALAS




LAS SALAS


   DATOS TOTALES DE LA RUTA